EL FERROVIARIO FUE LA PEOR PESADILLA DEL MENGAO
Central Córdoba y Flamengo empataron 1 a 1 en el estadio Madres de Ciudades de Santiago del Estero, por la fecha 4 de la Copa Libertadores de América

Por Aldana Tula
Tras el triunfo histórico en el estadio Maracaná, Central Córdoba recibió a Flamengo con el afán de escribir una nueva página en su historia internacional. El Ferroviario jugó su partido con el resultado puesto de Liga de Quito, quien le ganó a Deportivo Táchira, por lo que el liderazgo le fue arrebatado pero le aseguró al menos su permanencia en algún torneo internacional aunque finalice como tercero en el grupo C.
El partido arrancó con mucha verticalidad de ambos equipos. Pero fue el conjunto brasileño quien tuvo su primera llegada a través de un remate que dio en el travesaño. Anteriormente, los de Santiago del Estero llevaron en sus pies algunas ocasiones pero con poca resolución en las jugadas. Aun así, Central Córdoba siguió para adelante en búsqueda de espacios, aunque su rival mostró firmeza en la marca.
A los 10 minutos del primer tiempo, un descuido de la defensa del Ferroviario motivó a Giorgian De Arrascaeta, uno de los mejores hombres del "Flu", a que inicie una maniobra individual superlativa para definir ante la salida del arquero Alan Aguerre y así estampar el 1 a 0.
El entrenador de Central Córdoba, Omar De Felippe, se lo vio molesto por las pérdidas de esas pelotas, y dio indicaciones precisas a sus dirigidos para que estén atentos a las filtraciones ocasionadas por los delanteros brasileños que jugaban a espaldas de los defensores. La mejoría de su equipo se dio paulatinamente cuando asimiló el impacto. Y tuvo algunas chances importantes en donde Matías Perello, Luis Miguel Angulo y Leonardo Heredia llevaron agua para su molino y así soñar con el empate.
En el complemento, el peso del resultado lo trabajó con mucho compromiso. Y a los 61 minutos, Central Córdoba llegó al tan ansiado empate por intermedio de Gastón Verón, quien había ingresado por Nicolás Quagliata, tras un centro de Luis Miguel Angulo desde la izquierda de su ataque. Inexorablemente el colombiano le cambió la cara al Ferroviario. En sus pies desequilibró, y si bien provocó un penal (que después fue desestimado por el árbitro chileno, Felipe Andrés González Alveal, a instancias del VAR), no descartó en adelantar más las líneas para sumar el gol de la victoria.
Los últimos minutos tuvieron un valor muy pesado. Central Córdoba resistió como lo hizo en Brasil, mientras que Flamengo atinó a desesperarse dada su situación comprometida en el grupo. El empate no resultó una decepción para Santiago del Estero. Al contrario, fue heroico. Porque ante un grande del continente se plantó de igual e igual tanto en la ida como en la vuelta. El Ferroviario nuevamente hizo historia... la historia que lo acerca lentamente a la estación de los octavos de final de la Copa Libertadores de América.
