EL CÓNCLAVE DE LINIERS NO TERMINÓ CON FUMATA AZULADA
Vélez y Olimpia de Paraguay igualaron 1 a 1 por la fecha 4 de la fase de grupos de la Copa Libertadores de América

Por Maximiliano De Vita Lemus
Sin campeonato local, pero con el internacional aún latente en su corazón, Vélez Sarsfield empató con Olimpia 1 a 1, y su liderazgo es compartido junto con Peñarol en el grupo H en la Copa Libertadores de América. Si bien el conjunto paraguayo corrió contra reloj durante todo el partido (dada su situación comprometida con la clasificación), la sensación que dejó fue la de un equipo que no especuló. Fue para adelante y apostó a los duelos mano a mano para lastimar el arco velezano defendido por Tomas Marchiori.
Está claro que los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto tomaron nota de estos momentos. Y es por eso que algo incómodo cambió el chip. Presionó y corrigió ese último pase fino, para dar lugar a las conjunciones, por ejemplo, de Christian Ordoñez y Brian Romero donde casi encontraron en sendas oportunidades el primer gol del partido. Su premio lo tuvo a los 32 minutos del primer tiempo. Maher Carrizo hizo honor a las bases de la juventud velezana. Ante la salida del arquero del Decano paraguayo, Gastón Olveira, definió sólo tras una asistencia de Francisco Pizzini. No se puso nervioso y la fumata no fue blanca, sino azul. Lo gritó con pasión y estampó el 1 a 0.
Ya en el complemento, la V Azulada apostó al contraataque. Olimpia no le quedó otra que ir con lo que tenía a su alcance para rescatar algo que le de vida en la competencia. Pero la desesperación pudo más y esas conexiones no estuvieron firmes. Guillermo tomó nota sobre esto, y elevó la voz a sus dirigidos para remarcar el precio de una victoria consumándose.
Los últimos minutos para Olimpia le fueron más adversos. Pelotas en los palos (la más clara del partido), volumen de un ataque condicionado y algo de creatividad en las transiciones cortas llevó en su interior la chance de ilusionarse con el empate. Posteriormente, el ingreso de algunos de los jugadores del conjunto guaraní, como el caso de Lucas Pratto (el Karma de Guillermo), también intimidaron a un Vélez que quiso ganar tiempo para buscar esa llave que necesitaba para cerrar el partido. Lastimosamente eso no sucedió, porque en el segundo minuto de descuento apareció Hugo Fernández quien ingresó en lugar de Iván Leguizamón para amargarle la noche al Fortín.
Los de Liniers pecaron de inocentes, y lo pagaron caro con este empate que lo dejaron con la punta compartida junto a Peñarol que vive un momento de recuperación milagrosa en el certamen internacional.
